Isoflavonas de soya

 

Isoflavonas de soya  y dígale adiós a los sofocos y a la osteoporosis que viene con la menopausia.

Los fitoestrógenos como las isoflavonas de soya, han demostrado ser una alternativa para el tratamiento de los síntomas asociados a la menopausia, sin las complicaciones de la terapia de reemplazo hormonal.

isoflavonas de soya

Las isoflavonas alivian los síntomas vasomotores de la menopausia y  los sofocos, genera efecto cardioprotector similar al desarrollado por los estrógenos y previene la osteoporosis asociada a la menopausia.

Isoflavonas de soya

Los fitoestrógenos como las isoflavonas son un compuesto derivado de las plantas, que por su estructura molecular similar a los estrógenos de los mamíferos, pueden ligarse a los receptores de los estrógenos y así desempeñar efectos estrogénicos y/o anti-estrogénicos.

Las isoflavonas se encuentran presentes en altas cantidades en la soya. El metabolismo de los fitoestrógenos en humanos es complejo; una vez ingerido las isoflavonas son inicialmente hidrolizadas  por las glucosidasas de la flora intestinal y transformadas en conjugados de glucuronidos en el intestino y el hígado. Esto significa que la biodisponibilidad de los fitoestrógenos depende de la flora intestinal. (3,4).

Se han descrito diferentes mecanismos de las isoflavonas de soya, estudios han demostrado que las mujeres asiáticas, por consumir soya en su dieta diaria, tienen menor incidencia de síntomas en la menopausia.

Estos mecanismos son: Alivio de los síntomas vasomotores de la menopausia y sofocos, disminución de la incidencia de cáncer de seno (asociada también a las terapias hormonales),  disminución de la incidencia de enfermedades cardiovasculares y prevención de la pérdida de la densidad mineral del hueso (osteoporosis) asociada a la menopausia. (LDL). (3, 4)

Colicalciferol (vitamina D3)

El Colicalciferol es importante por ser precursor de la vitamina D. La absorción intestinal de vitamina D, D2, D3, está estrechamente ligada con la capacidad para disolverse, por lo que la secreción de bilis tiene un papel fundamental por su contenido de ácido desoxílico, luego de ser absorbida circula en la sangre en relación con proteína de unión (albúmina) a vitamina D; La vitamina desparece del plasma con una vida media de 19 a 25 horas, pero se almacena en depósitos de grasa en períodos prolongados. La vía de excreción primaria es la bilis, y sólo una pequeña fracción es excretada por la orina. La vitamina D y sus metabolitos sufren circulación entero-hepática extensa.

El calcitriol es la forma activa de la vitamina D y es una hormona en todos los aspectos. Es producida por una serie compleja de reacciones enzimáticas que abarca el transporte plasmático de las moléculas precursoras, hasta cierto número de tejidos diferentes.

isoflavonas de soya

Esta molécula activa, es transportada a otros órganos, donde activa los procesos biológicos de manera semejante a la empleada por las hormonas esteroides:

1) Piel: En los alimentos hay cantidades de vitamina D (aceite de hígado de pescado y yema de huevo), pero la mayor parte de esta vitamina disponible para la síntesis del calcitriol se produce en la capa de Malpighi de la epidermis a partir del 7-deshidrocolesterol en una reacción fotolítica no enzimática, mediada por la luz ultravioleta.

El grado de esta conversión se relaciona de manera directa con la intensidad de la exposición e inversamente con el grado de pigmentación de la piel. Con el avance de la edad hay una pérdida de 7-deshidrocolesterol en la epidermis que puede tener relación con el balance negativo de calcio en la vejez.

2) Hígado: Una proteína transportadora específica denominada proteína fijadora de vitamina D se une a la vitamina D3 y a sus metabolitos y los transporta desde la piel o el intestino hasta el hígado, donde experimenta la 25-hidroxilacion, la primera reacción obligatoria en la producción de calcitriol. La 25-hidromixilación se realiza en el retículo endoplasmático en una reacción que requiere magnesio, NADPH, oxigeno molecular y un factor citoplásmico no caracterizado aún. Intervienen dos enzimas, una citocromo P450 reductasa dependiente del NADPH y un citocromo P450.

Esta reacción no es regulada y también se produce con baja eficiencia en el riñón y el intestino. La 250M-D3 entra a la circulación, donde es la forma principal de vitamina D que se identifica en el plasma y es transportada a los riñones por la proteína fijadora de vitamina D.

3) Riñón: La 250H-D3 es una agonista débil y debe ser modificada por hidroxilación en la posición del CI para su actividad biológica completa. Esto ocurre en las mitocondrias del túbulo contorneado proximal del riñón en una reacción compleja con la mono-oxigenada de más componentes, que requiere NADPH, Magnesio oxígeno molecular y por lo menos tres enzirnas; 1) una flavoproteína, la ferredoxina reductasa renal; 2) una proteína con hierro y azufre, la ferredoxina renal, y 3) el citocromo P45O. Este sistema produce al 1,25(OH)-D3, que es el metabolito natural más potente de la vitamina D.

4) Otros tejidos: La placenta tiene una 1-alfa-hidroxilasa que al parecer es una fuente extrarrenal importante de calcitriol. En varios otros tejidos hay actividad enzimática, incluyendo el hueso; sin embargo, su significado fisiológico parece ser mínimo, puesto que en los animales nefrectomizados no preñados se encuentra muy poco calcitriol. (2)

La vitamina D se caracteriza mejor como un regulador positivo de la homeostasis del calcio. La vitamina afecta el metabolismo del fosfato de  una manera paralela a la del calcio. Aun cuando se considera que la regulación de la homeostasia del calcio es su función primaria, hay cada vez más pruebas que indican que la vitamina D posee importancia en varios procesos: (producción de citoquinas, influye sobre la maduración de células y puede inhibir la diferenciación y proliferación de células malignas).

Los mecanismos por los cuales la vitamina D actúa para conservar las concentraciones plasmáticas normales de calcio y fosfato consta de: Absorción intestinal de calcio, movilización de mineral óseo y retención renal de calcio y fosfato. (1, 2, 7)

Calcio

El calcio es un cofactor esencial  para muchos procesos intracelulares, desde la contracción muscular hasta la transmisión de señales. El calcio es tan importante que todas las células necesitan concentraciones necesarias para su funcionamiento.  Hay aproximadamente 1 Kg de calcio en el cuerpo humano. De esta cantidad, 99% se encuentra en el hueso donde, con el fosfato, forma los cristales de hidroxiapatita que proporcionan el componente inorgánico y estructural del esqueleto.

isoflavonas de soya

El hueso es un tejido dinámico que experimenta remodelación constante conforme cambian las tensiones; en condiciones estables hay un equilibrio entre la formación de hueso y su reabsorción. La mayor parte del calcio del hueso no se intercambia de modo libre con el calcio del líquido extracelular. Por tanto, adicional a su función mecánica, el hueso sirve como un gran reservorio de calcio. Aproximadamente 1% del Ca2′ del esqueleto está en reserva de intercambio libre y éste, con otro 1% del total encontrado en el espacio periostio.

El calcio plasmático existe en tres formas: 1) en complejo con ácidos orgánicos; 2) unido a proteínas y 3) ionizado. Aproximadamente 6% del calcio plasmático total forma complejos con citrato. fosfato y otros aniones. El resto está dividido en partes casi iguales entre la forma unida a proteínas (principalmente a albúmina) y la forma ionizada (sin unir). El calcio ionizado, que se mantiene a una concentraciones entre 1.1 y 1.3 mol, en casi todos los mamíferos, aves y peces de agua dulce, es la fracción biológicamente activa. El cuerpo tiene muy escasa tolerancia para desviaciones significativas de estos límites normales. Si la concentración de calcio ionizado desciende, el animal se vuelve hiper-excitable y puede presentar convulsiones tetánicas.

Por otro lado, la elevación notable en el calcio plasmático, puede conducir a la muerte por lisis muscular y coma. En el plasma, el ion calcio y su contraparte, el ion fosfato, se encuentran a una concentración igual a su producto de solubilidad o cerca de el; por tanto, la fijación a proteínas puede protegerlo contra la precipitación y la calcificación ectópica.

Una alteración de la concentración proteínica del plasma (principalmente albumina, aunque las globulinas también fijan calcio) provoca cambios paralelos en el calcio plasmático total. Por ejemplo, la hipoalbuminemia disminuye este valor de 0.8 mg/dL aproximadamente por cada g!dL que disminuya la albúmina. Cuando la albumina plasmática aumenta, se observa lo contrario.

La unión del calcio con las proteínas plasmáticas depende del pH; la acidosis favorece la forma ionizada, las concentraciones intracelulares, óseas, y plasmáticas de calcio se encuentran regidas principalmente por 2 hormonas, la paratohormona que extrae calcio del hueso al plasma, y el calcitriol que genera el efecto contrario. (2)

La necesidad de los suplementos de calcio, en enfermedades como la osteoporosis, ha sido demostrada y poco a poco han cogido más fuerza el tratamiento con estos. Se propone como manejo la administración conjunta de calcio y vitamina D para un mejor efecto, en especial en las fracturas vertebrales asociadas a la pérdida de densidad ósea, el desarrollo de hiperparatiroidismo secundario (mecanismo regulador de la homeostasis del calcio, en su incremento aumenta la reabsorción de hueso para liberar calcio al plasma), remodelación ósea, y expansión medular. (5, 6, 7).

Magnesio, Fósforo, zinc, manganeso

El magnesio es un catión intracelular esencial, cofactor de muchos procesos celulares, particularmente los relacionados con el metabolismo energético. En una gran deficiencia de magnesio, hay una disfunción celular, incluyendo los tejidos que manejan las concentraciones de calcio y  la remodelación de hueso, entre otros.

La cantidad de magnesio contenido en el hueso es mayor que en el resto del cuerpo, y los mecanismos por los cuales tiene acción directa sobre el hueso son aún desconocidos, sin embargo se asocian a la interacción con los cristales de fosfato y calcio por el efecto negativo que ejerce sobre el crecimiento de los cristales de hidroxiapatita, los cristales al ser muy grandes son más frágiles y no pueden soportar el peso normal.

Un mecanismo bien conocido es el estímulo negativo que tiene sobre las glándulas paratiroideas en relación con el estímulo de hipocalcemia, disminuyendo la secreción de esta y así la resorción del hueso, se ha encontrado que la disminución de magnesio y calcio en el hueso se encuentran simultáneas en la osteoporosis.

La deficiencia de magnesio produce un incremento en las citoquinas inflamatorias, por una baja inhibición del  receptor de N-methyl d-aspartato, la activación produce una liberación de neurotransmisores como las sustancia P, seguido de la liberación de citoquinas pro-inflamatorias lo cual desencadena un aumento en el número de osteoclastos en el hueso (el osteoclasto es la célula encargada de la reabsorción de hueso) y una posterior disminución de los osteoblastos (célula del hueso sintetizadora de matriz ósea).

El magnesio es necesario para la síntesis de 1,25(OH)2D que es metabolito intermediario de la forma activa de la vitamina D. (7, 8)

El fósforo tiene una capacidad de aumentar la absorción de calcio, mediante la disminución de pérdida de calcio a nivel urinario. Aumenta la secreción de jugos digestivos relacionados con la absorción de calcio. Puede ejercer un efecto relativamente negativo, ya que es absorbido por la misma vía que el calcio, y podría causar una inhibición competitiva, sin embargo no se han encontrado estudios que relacionen el consumo de fósforo con hipocalcemia. (7)

El zinc es conocido como un constituyente de más de 300 enzimas, incluida la fosfatasa alcalina, y juega un papel con otras proteínas, como las moléculas de los receptores de estrógenos, su principal fuente en el humano es la alimentación. Un adulto de 70 kg contiene 2 a 3 gramos de zinc, y alrededor de la mitad se encuentra en el hueso, la mayoría de las las concentraciones en el hueso es localizada en la superficie de los cristales de fosfato de calcio, aunque no se conoce efecto metabólico a este  nivel. Un mecanismo de los cationes aún en estudio se relaciona con los sitios de mineralización, estos son absorbidos por el oxígeno rico en grupos fosfatos, presente en la superficie de los cristales, quedando ahí como agua, que posteriormente será desplazada por nuevos depósitos de minerales.

Una relación más fácilmente apreciable, es que el aumento de excreción urinaria de zinc está relacionada con el aumento de reabsorción ósea, y se reduce con la administración de estrógenos en mujeres post-menopaúsicas, por lo que se propone que debe de haber una correlación etiológica entre el zinc y la osteoporosis.

El zinc está fuertemente relacionado con las concentraciones de IGF-1 (factor de crecimiento similar a la insulina) en suero y es un osteotrófico aun en adultos, por lo que se ve una asociación entre las bajas concentraciones de zinc y el aumento de riesgos de fractura de cadera y el alto consumo de zinc tiene que ver con una mejor densidad ósea. (7)

El manganeso  es reconocido como un nutriente esencial, tiene un papel específico en la nutrición, aunque es menos conocido que otros metales. Las concentración es de manganeso en el hueso es similar a la del zinc y el cobre, aparentemente solo jugando un papel estructural en este y tiene una relación directa con el consumo de este.

El manganeso es capaz de activar muchas enzimas, y se cree que es el metal por excelencia en ciertos procesos de glicosilación, involucrados en la síntesis de mucopolisacaridos, por lo que su deficiencia podría interferir  en la formación de matriz cartilaginosa y ósea lo que explicaría que en los animales con deficiencia de manganeso exhiben un retardo en el crecimiento, principalmente a expensas de los huesos largos (7).

Se ha propuesto que la administración de suplementos a base de estos minerales puede disminuir la reabsorción ósea y otros procesos relacionados con la osteoporosis, sin embargo no se ha observado efecto alguno si no son administrados conjuntamente con calcio.

isoflavonas de soya

Efectos adversos

Hipersensibilidad al medicamento o alguno de sus excipientes. Naúseas, emesis, diarrea, cálculos renales, calambres abdominales, heces con sangre, picor en la piel, latidos cardiacos irregulares, ansiedad.

Contraindicaciones y advertencias

La administración de este producto se encuentra contraindicada en hipercalcemia, insuficiencia hepática, insuficiencia renal, hipervitaminosis D, osteodistrofia renal con hiperfosfatemia, hipercalciuria, cálculos renales cálcicos o sarcoidosis.

Toxicidad

El consumo excesivo de vitamina D y calcio pueden producir hipercalcemia, piel seca y con prurito, descamación cutánea, dermatitis eritematosa, alteraciones del crecimiento del pelo, fisuras en los labios, dolor e hipersensibilidad de los huesos, cefalalgia, papiledema, anorexia, edema, fatiga, irritabilidad, naúseas, hemorragias, hepato-esplenomegalia. (1)

Interacciones

Fenilhidatoina o fenobarbital disminuyen las concentraciones de vitamina D en plasma. (1), Puede afectar la absorción de vitaminas liposolubles.

La administración conjunta de los bisfosfonatos junto a las sales de calcio, puede dar lugar a la posible reducción de los niveles orgánicos de bisfosfonato, debido a una disminución de la absorción oral, como consecuencia de la formación de complejos no absorbibles, con el consiguiente riesgo de reducción o pérdida de la actividad terapéutica.

Con los diuréticos tiazídicos la asociación regular puede entrañar la hipercalcemia por disminución de la eliminación urinaria de calcio.

La administración conjunta de las sales de calcio con las de Hierro, puede dar lugar a una disminución de la absorción de este metal, como consecuencia de la formación de compuestos de hierro poco solubles, por lo tanto la eficacia de la terapia marcial se ve decrecida.

Interacción de orden físico-químico. Se trata de una quelación de los cationes con las Tetraciclinas, provocando una disminución de la absorción de las Tetraciclinas y un riesgo de fracaso terapéutico (Fe, Al, Ca, y Mg).

El calcio fosfato produce una alcalinización de la orina, disminuyendo la reabsorción tubular renal del ácido salicílico, lo que conduce a una más rápida excreción renal, y por ello una disminución de los niveles plasmáticos del salicílico.

Cuando se utiliza concomitantemente con otros agentes que predispongan la nefrolitiasis, como acetazolamida, sales de calcio, ácido ascórbico, triamtereno y saquinavir, pueden aumentar el riesgo de ésta.

Debido al efecto inductor de la fenitoína y primidona, la administración conjunta con vitamina D puede inducir alteraciones en el metabolismo de la vitamina D, causando una reducción de sus niveles plasmáticos logrando conducir a una reducción o pérdida de la actividad terapéutica, con alteración del metabolismo del calcio, lo que podría provocar osteomalacia. El fenobarbital y la carbamazepina pueden actuar de manera similar.

La administración conjunta de resinas de intercambio iónico como colestiramina y colestipol, puede originar una disminución en la absorción del colecalciferol, pudiendo conducir a una reducción en su actividad terapéutica.

El Orlistat puede alterar potencialmente la absorción de vitaminas liposolubles (A,D,E Y K) y del Beta-caroteno, disminuyendo la concentración de las mismas en el organismo.

La administración continuada de Paricalcitol incrementa los niveles de calcio y fósforo (producto CaxP) en suero. No se deben tomar junto con Paricalcitol compuestos con fosfatos o relacionados con la Vitamina D, ya que hay un mayor riesgo de hipercalcemia y elevación del producto CaxP.

  • Alteraciones en pruebas de laboratorio
  • Aumento de las concentraciones de calcio y fosfato a nivel plasmático.
  • Efectos cancerígenos o mutagénicos

No se recomienda la administración en pacientes con cáncer hormono-dependiente, aún está en discusión la asociación de los fitoestrógenos con cáncer de seno o útero, mas no hay datos concluyentes que los asocien.

 

Bibliografía

  1.     Goodman y Gilman, “las bases farmacológicas de la terapéutica”, 9ª edición, editorial  McGraw-Hill.
  2.     Robert K. Murray, Peter A.Meyes, Daryl K.Granner, Victor W.Rodwell “Bioquímica de Harper” edición especial 14 (basada en la edición 14),
  3.     Francesca Borrelli, Edzard Ernst, “Alternative and complementary therapies for the menopause”, Review, Maturitas
  4.    Mark Clemons, Andrew Clamp and Beverley Anderson, “Management of the menopause in cancer survivors”, CANCER TREATMENT REVIEWS 2002; 28: 321–333.
  5.    Dra. Victoria Hall Ramirez, Dra  Milania Rocha palma, Dra.  Ericka Rodriguez Vegua, “Plantas Medicinales Volumen II”, Centro Información Nacional de Medicamentos, Universidad de Costa Rica Mayo de 2002.
  6.  Facultad de ciencias de la Universidad nacional, “Vademécum Colombiano De Plantas Medicinales”, Ministerio De Protección Social,  Colombia       2008