Vitamina C y Zinc: protección contra las gripas

Ago 5, 2014 | Por | Categoría: Noticias

La vitamina C más el zinc, se utilizan en la prevención de resfriados comunes y disminución de síntomas y duración de los mismos. Ambos compuestos tienen funciones importantes a nivel del sistema inmune, así como propiedades antioxidantes. (1)

Una de las maneras de encontrar estos dos componentes, es en forma de suplementos, como lo son las tabletas efervescentes. Cuando se consumen estas tabletas, se recomienda tomar una vez por día, disolviéndola en un vaso de agua. No se debe consumir más de dos tabletas diarias para evitar efectos secundarios y/o toxicidad. (1)

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La ventaja de estas tabletas efervescentes, es que permiten la absorción rápida, debido al efecto buffer que ejerce a nivel del estómago. Aumenta el vaciamiento gástrico, con lo que el paso al intestino delgado se acelera. Otra ventaja es que al ser efervescentes, son mucho más fáciles de deglutir que una cápsula o comprimido y tienen mejor sabor, lo que a largo plazo representa una mayor adherencia por parte de los pacientes.

Por último, permite incorporar oligoelementos, vitaminas y minerales en las dosis requeridas en una sola tableta.

Un estudio reciente evaluó las diferencias entre las formas farmacéuticas de gluconato, citrato y óxido de zinc con el fin de determinar ventajas y desventajas de las tres presentaciones.

En conclusión los resultados indicaron que el zinc es igualmente absorbido en forma de citrato y en forma de gluconato y son igual de eficaces tanto en la prevención de la deficiencia de zinc como en el tratamiento de la diarrea. (2)

La mayoría de productos efervescentes tienen un contenido importante de sodio. El sodio es un ion cuya regulación es realizada a nivel renal y se ve comprometida en la hipertensión arterial. En pacientes con esta patología, la ingesta diaria de sodio (generalmente en forma de sal), debe estar restringida, por lo que no se recomienda el uso de tabletas efervescentes.

Sin embargo, éste producto de vitamina C + zinc, tiene bajo contenido de sodio y puede ser utilizado de forma segura en dichos casos.

En pacientes que no padecen hipertensión arterial, pero desean prevenir su aparición, pueden utilizar el producto, pues su aporte de sodio a la dieta es mínimo.

Mecanismo de Acción

La vitamina C es un nutriente que nuestro cuerpo necesita para cumplir funciones básicas. Interviene en procesos esenciales como el crecimiento, la absorción de hierro, la producción de colágeno y el sistema inmunológico. Es soluble en agua y se obtiene a través de la dieta pues nuestro organismo es incapaz de producirla. (1)

El zinc es el oligoelemento intracelular más abundante de nuestro cuerpo. Un oligoelemento es cualquier elemento químico que representa un  porcentaje ínfimo en los organismos vivos, pero cuya presencia es indispensable para la vida y el crecimiento.(2),(3)

Alcanza concentraciones de 1.5 g en mujeres y 2.5 en hombres. Está presente en todos los tejidos, órganos, fluidos y secreciones con mayor concentración a nivel de huesos, hígado, músculos, próstata y riñones.

Al igual que la vitamina C, el zinc está relacionado con el adecuado funcionamiento de nuestro sistema de defensa pues la activación de procesos esenciales de la inmunidad dependen de la presencia de dicho oligoelemento.

Una vez consumimos el zinc y la vitamina C, son absorbidos a lo largo de todo el tracto intestinal principalmente a nivel del yeyuno y a través de complejos mecanismos reguladores, se distribuye a las diferentes células de nuestro cuerpo donde cumplirán sus funciones.

Los bajos niveles de vitamina C parecen asociarse a algunos factores de riesgo además de una pobre ingesta del nutriente. Estos incluyen ejercicio físico intenso, bajo nivel socioeconómico, tabaquismo, embarazo, predisposición genética y a condiciones clínicas asociadas al síndrome metabólico como obesidad e hipertensión. (1)

La deficiencia de zinc es un importante problema de salud pública, que afecta a 2 mil millones de personas en todo el mundo, 2,5 incluyendo una considerable proporción de la población occidental. Ésta puede variar desde moderada, caracterizada por retraso del crecimiento, hipogonadismo masculino, falta de apetito , xerodermia, respuesta inmune alterada, aumento de la susceptibilidad a las infecciones y retraso en la cicatrización, hasta casos severos donde cursa con alopecia, diarrea, dermatitis, trastornos psiquiátricos y pérdida de peso. (3)

Se ha demostrado que la vitamina C y el zinc son esenciales en el mantenimiento de la salud, específicamente por su papel en la modulación de la resistencia a agentes infecciosos. (3)

Indicaciones Médicas

La vitamina C y el zinc han sido ampliamente investigados por sus propiedades a nivel inmunológico y antioxidante. Se ha sugerido el uso de estos micronutrientes en condiciones como hipertensión, diabetes tipo 2 y disminución del riesgo cardiovascular.

Sin embargo, se requieren más estudios y ensayos clínicos que demuestren su efectividad. La evidencia demuestra efectos importantes en la disminución de los síntomas del resfriado común.

Evidencia

En general, hay justificación científica que apoya el uso de una combinación de vitamina C y zinc para mejora de la función inmunológica, principalmente en la prevención del resfriado común y disminución de tiempo de duración y síntomas de dicha patología.

Una revisión general realizada por la Universidad de Paris Descartes publicada en 2012, recopiló numerosos estudios y analizó los efectos de varios micronutrientes en el riesgo cardiovascular.

En cuanto al zinc se encontró correlación entre las concentraciones bajas de éste y la hipertensión, eventos cardiovasculares, diabetes tipo 2, dislipemia y resistencia a la insulina (4). Del mismo modo, parece existir una correlación inversa entre tensión arterial (TA) y la concentración sérica de Zn 2 +.

Sobre  la vitamina C se ha informado que una dosis de 2 × 250 mg / día disminuye las cifras de TA, mejora la función endotelial y que estos efectos son aún mayores cuanto más deficiencia previa de vitamina C exista. (4)

Otra revisión de 2012 tuvo como objetivo determinar, basados en estudios observacionales e intervencionistas el rol de los micronutrientes en falla cardiaca. Con respecto a vitamina C la concentración en plasma de dicho micronutriente, fue significativamente menor en pacientes con falla cardiaca, frente a aquellos sin enfermedad.

En cuanto a intervenciones, se cita un estudio en el que se investigó el efecto de vitamina C en la función endotelial de pacientes con la patología mencionada. Cuando se comparó con placebo se evidenció una mejoría dada por mayor dilatación de la arteria radial.

Cabe agregar, que dada la falta de ensayos clínicos controlados, que investiguen el efecto de vitamina C de forma aislada en la sintomatología o pronóstico de la falla cardiaca, no puede determinarse su papel definitivo en esta patología. (6)

En Estados Unidos en 2009 se realizó el reporte NHANES con el objetivo de determinar la concentración de vitamina C en este país y la prevalencia de deficiencia de este nutriente en subgrupos específicos. (5)

Dentro de los resultados se determinó que individuos no usuarios de vitamina C tuvieron mayor deficiencia de este nutriente que aquellos individuos que usaron el producto. (5)

En 2012 fue publicada una revisión sistemática y meta análisis con el fin de evaluar el efecto de suplementación de vitamina C sobre la presión arterial. Se evaluaron un gran número de ensayos clínicos controlados que evaluaban este efecto. Pero los resultados fueron inconsistentes, probablemente debido al tamaño de las muestras y la heterogeneidad de los métodos.

En resumen, el meta análisis sugiere que la vitamina c puede ser útil en la disminución de la presión arterial; sin embargo antes de recomendarla como una terapia adyuvante en hipertensión o preventiva se requieren de más ensayos adicionales con muestras de mayor tamaño. (7)

Con respecto al zinc varios estudios sugerían que pacientes con falla cardiaca tenían bajos niveles circulantes de selenio y zinc y altos niveles de hierro, contrario a lo niveles normales de zinc y selenio en pacientes sin enfermedad. Sin embargo, dada la falta de estudios intervencionistas, se requiere de investigaciones más juiciosas para avalar el beneficio del zinc en la falla cardiaca. (6).

Puesto que los ensayos que evalúan la suplementación con zinc, para el tratamiento del resfriado común son contradictorios, recientemente se llevó a cabo una revisión sistemática y metaanálisis para evaluar la eficacia y seguridad del zinc para tal uso.(14)

Se incluyeron 17 ensayos con un total de 2.121 participantes. En comparación con los acientes recibieron placebo, los que recibieron zinc tuvieron una menor duración de los síntomas del resfriado (diferencia de -1,65 Días, intervalo de confianza del 95% [IC] -2,50 a -0,81), sin embargo, la heterogeneidad fue alta (I 2 = 95%).

El zinc redujo la duración de síntomas de resfriado en los adultos (diferencia de medias -2,63, 95% IC -3,69 a -1,58), pero no se observó efecto entre los niños (diferencia media -0,26, IC del 95%: -0,78 a 0,25).

Se encontró evidencia de moderada calidad, para sugerir que el zinc administrado por vía oral reduce la duración de los síntomas del resfriado común. Sin embargo, la evidencia de beneficio se limita a los adultos (14).

La revisión de 2012 publicada por Cochrane, sobre uso de vitamina C en prevención y tratamiento de resfriado común, concluyó que en la población general la vitamina C puede no tener un efecto significativo, sin embargo en personas que se dedican a un esfuerzo físico extremo o que se exponen al frío, o ambos, el uso de vitamina C tendría un efecto benéfico.

Las pruebas regulares de suplementación, encontraron que el uso de vitamina C reduce la duración del resfriado común en un 8 % en los adultos y en un 14 % en los niños , y de 1 a 2 g / se redujo la duración del resfriado común en un 18 % en los niños.

Dado el efecto reportado por los pacientes que usan vitamina c de forma regular en la duración del resfriado común, el bajo costo y la seguridad demostrada, resulta interesante probar de forma individual ya sea terapéutica o profiláctica el uso de este micronutriente. (8)

Cochrane también publicó su revisión de 2013 para evaluar el uso de zinc en resfriado común. La evidencia muestra que el zinc es beneficioso para el resfriado común en niños y adultos sanos que viven en países de ingresos altos.

Los resultados combinados de los ensayos, mostraron que el zinc redujo la duración (no la gravedad) de los síntomas del resfriado común cuando se usa terapéuticamente. El zinc también redujo la incidencia del ausentismo escolar por resfriado común y el uso de antibióticos cuando se usa profilácticamente.

Éste efecto se observa con dosis altas de zinc 75 mg / día lo que produce demasiados efectos secundarios. (9) Por ello la dosis de zinc en este producto es mínima (10 mg) y no tendría más que un efecto sinérgico con la vitamina C, al mismo tiempo que reduce la incidencia de reacciones adversas derivadas del uso de dosis altas de zinc.

Dada la creciente demanda y aceptación de la vitamina C+zinc, por parte de la población, algunas revisiones recomiendan que en estudios futuros se tengan en cuenta criterios de inclusión más precisos, tales como la deficiencia de vitamina C previa, el síndrome metabólico y el tabaquismo, pues son factores útiles para generar mayor confiabilidad de los resultados. (11)

Interacciones

Las dosis altas de zinc disminuyen la absorción de hierro, ácido fólico, cobre y algunos antibióticos tetraciclinas y aminopenicilinas.

El consumo crónico de alcohol disminuye la absorción y aumenta la excreción de zinc por lo que en este caso no se recomienda su uso concomitante.

La vitamina C ha mostrado interacciones con:

• Antiácidos (ya que contienen aluminio)

• Antiretrovirales como Agenerase, nelfinavir ritonavir.

• Estatinas como atorvastatina y lovastatina

• Warfarina

Si consume alguno de estos medicamentos no se recomienda el uso del producto sin indicación médica.

Tomar antiácidos dos horas antes, permite la absorción de la vitamina C + zinc. (15)

Contraindicaciones y advertencias

No utilizar en casos de insuficiencia renal crónica, pacientes en hemodiálisis, litiasis renal previa.

Pacientes con hemocromatosis, talasemia mayor, anemia sideroblástica, hemoglobinuria paroxística nocturna, tienen contraindicado su uso, debido a que la vitamina C aumenta la absorción de hierro en el intestino delgado y puede, en grandes dosis, aumentar el riesgo de sobrecarga.

Contraindicado en casos de pancreatitis crónica, malabsorción intestinal o falla hepática. (15)

No se recomienda su uso en mujeres embarazadas y durante la lactancia sin la supervisión de un médico. (1)

Efectos adversos

Los efectos adversos de la vitamina C son pocos y son dosis dependientes. La ingestión de más de 1 gramo por día puede causar diarrea, dolor abdominal, náuseas, cólicos, cefalea, insomnio, cálculos renales y vómitos.

Al igual que la vitamina C, el zinc produce síntomas sólo cuando se sobrepasa el límite superior aceptado y son similares a los mencionados anteriormente. No se han reportado efectos adversos si el producto es utilizado en la forma indicada. (15)

Toxicidad

No hay reportes de intoxicación por vitamina C, pues cualquier cantidad extra que sea consumida por encima del límite superior (2 g), será eliminada por la orina.

El uso de cantidades elevadas de vitamina C se ha asociado con desarrollo de litiasis renal, sin embargo los resultados son controversiales. Es altamente probable que pacientes con litiasis anterior, sean más susceptibles a la formación de cálculos nuevos, secundarios al uso de vitamina C.

Los signos de toxicidad aguda por zinc (dosis> 200 mg al día) incluyen dolor gastrointestinal, náuseas, vómitos y diarrea.(1)

Uso prolongado de dosis> 50 mg al día, puede inducir una deficiencia de hierro y cobre. Las dosis> 150 mg al día puede reducir el colesterol HDL en suero, comprometer la función inmune y causar erosión gástrica.(1), (15)

En caso de presentar alguno de los signos o síntomas mencionados, consulte inmediatamente a su médico.
Bibliografía

1. J. Lykkesfeldt, A. J. Michels, and B. Frei. Nutrient information. Vitamin C. 2014 American Society for Nutrition. Adv. Nutr. 5: 16–18, 2014.

2. Zinc Absorption by Young Adults from Supplemental Zinc Citrate Is Comparable with. That from Zinc Gluconate and Higher than from Zinc Oxide. Rita Wegmu¨ ller Fabian Tay. J. Nutr. 144: 132–136, 2014.

3. A Combination of High-Dose Vitamin C plus Zinc for the Common Cold Journal of International Medical Research 2012 40: 28- 42

4. Revue générale Micronutriments et risque cardiovasculaire Micronutrients to control cardiovascular risk Dominique Bonnefont-Rousselo. Nutrition clinique et métabolisme 26 (2012) 14–21.

5. Serum vitamin C and the prevalence of vitamin C deficiency in the United States: 2003–2004 National Health and Nutrition Examination Survey (NHANES) Rosemary L Schleicher, Margaret D Carroll. Am J Clin Nutr 2009;90:1252–63.

6. The Role of Micronutrients in Heart Failure Nicholas A. McKeag, MB; Michelle. J Acad Nutr Diet. 2012;112:870-886.

7. Effects of vitamin C supplementation on blood pressure: a meta-analysis of randomized controlled trials1–3 Stephen P Juraschek, Eliseo Guallar. Am J Clin Nutr 2012;95:1079–88.

8. Vitamin C for preventing and treating the common cold (Review) Hemilä H, Chalker E. 2013 The Cochrane Collaboration. Published by JohnWiley & Sons, Ltd.

9. Zinc for the common cold (Review) Singh M, Das RRT Zinc for the common cold (Review) Copyright © 2013 The Cochrane Collaboration. Published by JohnWiley & Sons, Ltd.

10. Review Article Is vitamin C supplementation beneficial? Lessons learned from randomised

controlled trials Jens Lykkesfeldt1* and Henrik E. Poulsen. British Journal of Nutrition (2010), 103, 1251– 1259

11. Immune-Enhancing Role of Vitamin C and Zinc and Effect on Clinical Conditions Eva S. Wintergerst Silvia Maggini Dietrich H. Hornig. Ann Nutr Metab 2006;50:85–94

12. Vitamin C: A Concentration-Function Approach Yields Pharmacology and Therapeutic Discoveries1,2 Mark Levine,* Sebastian J. Padayatty. Adv. Nutr. 2: 78–88, 2011.

13. Zinc Homeostasis in Humans Janet C. King, David M. Shames. J. Nutr. 130: 1360S—1366S, 2000

14. Zinc for the treatment of the common cold: a systematic review and meta-analysis of randomized controlled trials Michelle Science MD, Jennie Johnstone MD. CMAJ, July 10, 2012, 184(10)

15. http://umm.edu/health/medical/altmed/supplement/vita min-c-ascorbic-acid

 

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